• Laura Martínez Rey

Conecta con tu bebé: respiración y movimiento

Descubre ejercicios sencillos para compartir con tu bebé y dedicaros un espacio para conoceros y conectar.


Nacemos con la necesidad de ser cuidados, protegidos, mimados... El vínculo emocional que los bebés establecen con sus madres y/o sus padres resulta fundamental para proporcionarles seguridad, para sentirse queridos, aceptados y protegidos, y desarrollar su personalidad en un entorno favorecedor. Este vínculo fundamental para los bebés es lo que llamamos apego, y teniendo en cuenta que nuestras primeras experiencias tienen lugar a través del cuerpo, el contacto físico, las sensaciones corporales y el movimiento, estos aspectos se vuelven fundamentales en la construcción de este vínculo.

Hay muchas maneras de conectarnos con nuestro bebé, estableciendo fuertes lazos que nos ayudarán a crear poco a poco un apego seguro que el permita explorar el medio, al mismo tiempo que se siente protegido y disfrutamos de una relación positiva. En este caso, a través de la comunicación no verbal, mediante la respiración y el movimiento, aspectos fundamentales para el desarrollo socio-emocional y la primera vía de expresión que utilizan los/las pequeños/as incluso desde antes del nacimiento (estos dos elementos marcan el comienzo de la vida, siendo anteriores al lenguaje y al pensamiento).


Teniendo en cuenta que nuestras primeras experiencias tienen lugar a través del cuerpo, el contacto físico, las sensaciones corporales y el movimiento, estos aspectos se vuelven fundamentales en la construcción del apego.



Primer ejercicio


Te propongo comenzar buscando un espacio acogedor, sentándoos en una base cómoda en el suelo y con una temperatura ambiente adecuada. Puedes utilizar una música de fondo que os ayude a concentraros. Recuerda que los elementos protagonistas sois vosotros y vuestros cuerpos, no la música, así que te recomiendo que sea instrumental, suave, relajante. Con el entorno idóneo, estáis preparados/as para empezar:


1. Sentada/o o si prefieres tumbada/o (mejor en posición fetal), pon al bebé en contacto con tu cuerpo de manera que pueda sentir tu respiración.


2. Comienza respirando suavemente, cogiendo aire por la nariz y soltando por la boca (si es posible), y vete haciendo respiraciones cada vez más profundas, disminuyendo el ritmo.


3. Poco a poco, deja que tu cuerpo acompañe a tu respiración de manera natural, estirándote o expandiéndote cuando inspiras y encogiéndote o cerrándote cuando sueltas el aire, envolviendo al pequeño/a con tu cuerpo, compartiendo tu ritmo y movimiento, manteniéndolo con tus manos junto a ti.


4. A continuación, puedes estirarle los brazos y encogerlos, subírselos y bajárselos, abrírselos y cerrárselos, al mismo tiempo que coges y expulsas el aire, de manera que vaya sintiéndote, sintiéndose e integrando patrones básicos (abrir-cerrar, subir-bajar, etc.).


Segundo ejercicio

Otra manera de compartir este ritmo da respiración es de pie, con el/la pequeño/a preferiblemente en una mochila o fular de porteo:

  • Puedes realizar de pie el mismo ejercicio de estirarse y encogerse envolviendo al bebé, o abrir y cerrar el cuerpo, expandiéndote cuando coges aire y bajando cabeza, tronco y brazos, y doblando piernas, cuando lo sueltes.

  • Además, puedes desplazarte con este movimiento y el ritmo de la respiración por el espacio.

  • Otra buena opción consiste en moverse con un ritmo relativamente constante, balanceándote de un lado a otro, de delante hacia atrás, cogiendo y soltando aire, y desplazándote por el espacio si lo deseas.



Estos ejercicios de respiración y movimiento, son el comienzo para estimular la capacidad de atención y concentración, para aprender a relajarnos y conectar cuerpo y mente. Pasito a pasito, ayuda a tu pequeño/a a ir aprendiendo a respirar; captará el concepto, lo interiorizará poco a poco, y comenzará a acompañarte en las respiraciones antes de lo que piensas. Será una herramienta para ayudarlo/a a canalizar sus momentos de tensión y nervios. Por supuesto, no respirará perfectamente, pero ¡por algo se empieza!


Anímate a explorar y descubrir diferentes opciones para compartir respiración y movimiento con tu bebé, e ir definiendo las que mejor se adaptan a tu familia. A medida que el bebé va cumpliendo meses, lo ideal es convertir estos ejercicios en un juego acompañado de lenguaje, y dejar que poco a poco entre en la dinámica y se relaje. Seguramente los ejercicios durarán menos y tendrás que cambiar de dinámica más rápido, ya que los/as pequeños/as cada vez son más activos y necesitan estímulos diferentes continuamente.


Espero que estos ejercicios te resulten útiles para conectarte con tu bebé y disfrutar de un momento íntimo en familia. Recuerda que sintiéndonos y sintiendo a los demás, vamos conociendo el mundo que nos rodea, y cualquier contacto de amor será positivo para ir creando un apego seguro desde el nacimiento de los/as pequeños/as.



Un poco acerca de mí...


Educadora Social (Universidade de Santiago de Compostela, USC)

Danza Movimiento Terapeuta (Máster de la Universitat Autònoma de Barcelona, UAB)

Miembro Titular Registrado de la ADMTE (“Asociación de Danza Movimiento Terapia Española”)

Máster de Intervención en la Discapacidad y en la Dependencia (Universidade da Coruña, UDC)

Monitora en el Método de Psicoballet (Fundación Maite León, Madrid)

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